viernes, 23 de julio de 2010

El absurdo 'fair play' del ciclismo

NATXO UGARTE BARAKALDO

Si por algo será recordado el Tour de Francia 2010, es por su absurdo. Rescatando el popular dicho que enuncia 'tan bueno es, que parece tonto', podríamos resumir el cariz de ilógico fair play que está tomando la ronda gala. Y esto se debe a que el ciclismo de hoy en día está sufriendo la fuerza de la opinión pública que generan los medios de comunicación.

Parece que el periodismo actual prefiere centrarse en nimiedades y gilipolleces antes que en la pureza de la carrera. Una vez pasada la moda de persecución y relación del ciclismo con el dopaje, ahora este deporte se está viendo afeado por una falsa deshonestidad impulsada día tras día por los medios de comunicación. Ahora está mal visto atacar cuando ha habido una caída, cuando ha habido una avería, o cuando surje algún problema imprevisto. Sin embargo, antes, estas circunstancias dibujaban el ciclismo como un deporte de máxima picardía y oportunismo.

En el Tou r del 53, Loroño aprovechó la bajada de un paso a nivel que acorraló al pelotón para atacar y culminar una escapada épica en los Pirineos, donde distanció en la general a sus inmediatos perseguidores. Aquello fue visto como un extraordinario movimento estratega. En 2010, ésto mismo situaría al bueno de Loroño en el punto de mira de todos los medios de comunicación y sería mancillado irreversiblemente por la implacable opinión pública, por aprovecharse de una circunstancia externa a dar pedales. Pero aquí radica la belleza del ciclismo. En su imperfección. Que no sólo consiste en dar pedales.

jueves, 15 de julio de 2010

El descalabro de los 'raperillos' franceses

NATXO UGARTE BARAKALDO

Se creen vivir en un ghetto de Harlem, se saludan chocando las palmas y arrimando los hombros, y en su jerga se conocen como 'brothers'. Sin embargo esta pantomima que han montado los jugadores de la selección francesa durante el mundial de fútbol no supone más que en un absoluto ridículo para el resto del mundo. Han demostrado ser una 'banda de niños mimados', según declaró Jean Pierre Escalettes, ex presidente de la Federación Francesa de Fútbol.

La decisión de amotinarse en un autobús o de enfrentarse a la Fedeación y al cuerpo técnico, ha terminado por reventar las iras de la sociedad gala, que ha tenido que ver con pena y vergüenza cómo su selección se insultaba y estaba a punto de llegar a las manos delante de las televisiones del mundo entero. Este expectáculo circense no hace más que afear los valores del fútbol, y la disciplina y honestidad de la que presume este deporte. No estaría de más que la federación francesa tomas duras cartas en el asunto y vetase la vuelta al seleccionado nacional a los cabecillas de esta rebelión de 'raperillos', tal y como lo ha hecho con Nicolás Anelka, el principal culpable.

::VÍDEO:: PELEA ENTRE PATRICE EVRA (CAPITÁN GALO) Y EL CUERPO TÉCNICO

domingo, 11 de julio de 2010

La final

Mª Jesús Serrano

Hoy me quejo o me alegro de que sea el último episodio del Mundial de fútbol de Sudáfrica, ese deporte que ni me gusta ni entiendo, de momento.
Y es que no me quejo de que existan competiciones de este tipo, o de la prosperidad y cierto grado de desarrollo y publicitación planetaria que puedan originar a las zonas donde se celebran este tipo de eventos, como es el caso de Johanesburgo y el país sadafricano, que ha invertido una milloneda en crear las instalaciones pertienentes para acoger el Mundial, y Shakira por medio con su Waka Waka y su aspecto tribal, que no ha sido de lo más acertado. Sino de todo ese subsistema paralelo que se crea alrededor del Mundial que inunda las portadas, tertulias, informativos, conversaciones con los amigos, quedadas y toda una expresión popular compuesta de banderas, trompetas, pitidos, silvidos, cánticos, atuendos y merchandising.
Consignas como ¡alcohol, alcohol, hemos venido a emborracharnos, y el resultado nos da igual!, inundan en estos días las ciudades, todo un conglomerado de contamición acústica y visual.
Sea cual sea el resultado del partido de hoy, la fiesta ya está consagrada. Aver quién duerme esta noche...


miércoles, 7 de julio de 2010

El Golazo

Mª Jesús Serrano

Este lunes ha entrado en vigor la nueva la nueva ley de Salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, no exenta de polémica, y con un recurso de inconstitucionalidad y paralización por parte del PP y el Gobierno navarro.
La novedad que trae esta ley es la libertad de poder abortar hasta la catorceava semana de gestación sin tenr que pedir permiso a nadie, frente a las doce semanas en caso de violación, o 22 semanas si el feto presenta graves taras físicas o psíquicas que imponía la legislación anterior, que despenalizaba el aborto exclusivamente en las situaciones de enfermedad muy grave para la madre, problemas graves de salud del feto, y por violación.
El derecho de las menores a abortar es otra de las novedades que presenta la ley,  la objeción de conciencia de los sanitarios a la hora de practicar las intervenciones quirúrgicas, o la obligación de implantar en los centros educativos una estrategia de educación sexual que se imparta en horas lectivas o extraescolares.
En la actualidad, muchos centros de Bizkaia y otras CC.AA imparten esta materia en la asignatura Educación para la ciudadanía, aunque la comunidad sexológica aspira a conseguir implantar en el sistema educativo una asignatura concreta de educación sexual.
Como si de unas elecciones se tratase, a tres días de período de reflaxión ha de someterse la gestante para releer el famoso sobre informativo con ayudas a la maternidad. El proceso administrativo que debe recorrer la mujer que desee someterse a un aborto es otro caballo de batalla, ya que algunas CC.AA se han propuesto entorpecer esta etapa dificultando o ampliando las fases del protocolo, por lo que no sería de extrañar que a la espera de cita y cita, el período establecido para poder abortar se viera superado una vez concluída la fase de información, ya que la mujer ha de pedir cita con el médico de cabecera, luego con la trabajadora social, para más tarde solicitar encuentro con el centro donde será intervenida, y posteriormente en la unidad de IVE (Interrupción voluntaria del embarazo). Pero, ¿Qué es lo realmente importante de esta ley? A parte de que pone límites a la creación de familias desestructuradas y evita abortos no deseados, fomenta una actitud sanitaria preventiva frente a la paliativa que se ha estado aplicando en los últimos 30 años, lo que supone una apuesta por evitar los problemas, más que a solucionarlos.
 

martes, 6 de julio de 2010

Medias tintas

Es habitual escuchar en el último año redadas a las prostitutas en la ciudad de Barcelona. La última, la semana pasada. El motivo, "prevenir y evitar hurtos y robos con violencia e intimidación, así como evitar peleas entre personas que ejercen la prostitución".
En la actualidad no existe en el Estado ninguna ley que regule el ejercicio de la prostitución, sólo está reconocida y sancionada en el Código Penal en los casos de ejercicio por menores, incapacitados o por trata, que hace referencia al ejercicio de la prostitución mediante coacción o en contra de la voluntad de las personas.
Ordenanzas municipales como las de Madrid o Barcelona son las únicas medidas de carácter intermedio que regulan este tipo de servicios. En Bilbao está previsto que salga para el mes de Septiembre el Ordenamiento del espacio público, medida que va a prohibir la prostitución en la calle, así como regular el top manta o los músicos callejeros por ofrecer servicios en la vía pública.
El pasado viernes tuvo lugar una redada en la zona del Camp Nou y la zona Universitaria de Barcelona, que se saldó con detenciones por incumplimiento de la Ley de Extranjería y sanciones de tipo económico. Teniendo en cuenta que el Estado presenta una actitud prohibicionista ante la prostitución, sumado al vacío legal que existe en torno a su regulación, ¿Con qué cariz hemos de ver este tipo de actuaciones? Pues parece más bien un control migratorio.

sábado, 3 de julio de 2010

Arco Iris

María Jesús Serrano

Hoy Madrid está de fiesta, se tiñe de multicolor para celebrar el día del orgullo gay, donde las plumas y la purpurina no faltan.
Un devenir de carrozas gigantes inundan las calles de la ciudad, convirtiéndola en una gran discoteca callejera. Los litros de alcohol corren de una mano a otra, el regalo de preservativos, folletos informativos y cubos de agua para mitigar el calor forman parte de este escenario que se repite cada año.
Gente de todos los colores acuden a formar parte del desfile o a presenciarlo. Colectivos sociales, partidos políticos y grupos informales son parte de esta celebración masiva que, teniendo en cuenta la afluencia de gente, cabe cuestionarse si es necesario que exista una fiesta de este tipo, o si hay que empezar a plantearse el día del heterosexual.

...dosis de vida...

Ana García Echevarría
Me despido inmunizada a pocos días de cruzar al otro lado del charco. Para poder pisar Colombia, mi cuerpo porta hoy, en pequeñas dosis, fiebre amarilla, hepatitis A, tifus y Meningitis A, C, W e Y. Le sumamos unas pastillitas diarias para evitarme pasar una malaria, otra cajita de píldoras contra el cólera y unos ocho botes de repelente para mosquitos. Sin fuerzas y cansada, tanto o más padece mi bolsillo, seco tras el paseo matutino por las posadas sanitarias de la Seguridad Social. Vivir con tranquilo estado de salud me va a suponer un total que por muy poquito roza los trescientos euros. Podría parar de escribir en este mismo instante y ya lo habría dicho todo. No tengo alternativa para calmar algo que duele más que la última inyección. No se siquiera si podré quejarme por esto. Voy a tirar una piedrita que no hará daño a nadie. Después, esconderé la mano de la misma que recuerde en qué situación están esos locos bajitos con los que me encontraré cuando haya llegado a mi destino. En cierta manera, esto supone una vacunación recíproca...dosis de vida. Definitivamente, no, no puedo quejarme.

...Ruanda a la occidental...

Ana García Echevarría
La de Ruanda es una de las tristes historias que pueblan África. Llamó mi atención al leer "Ébano" de Kapuscinski. Profundicé con "Queremos informarle de que mañana seremos asesinados junto con nuestras familias". Ruanda fue un país colonizado por alemanes y belgas. Hasta entonces, la minoría tutsi y la mayoría hutu habían convivido sin grandes problemas. Pero llegamos los europeos y lo jodimos. La administración belga, se encargo de turnar en el poder según le convenía a hutus y tutsis, haciendo que los unos sometiesen y esclavizasen a los otros. La violencia estaba a la orden del día desde entonces y Ruanda vivía una guerra civil cuando todo saltó por los aires en 1994. El gobierno hutu comenzó a señalar a todos los tutsis como sus enemigos. Las campañas de los medios fueron brutales y los miembros del Poder Hutu alimentaron un odio que derivó en una matanza que apenas duró dos meses pero en la que murieron casi un millón de ruandeses, la mayoría a machetazos. El objetivo era acabar con los tutsis y todo hutu que se opusiese al gobierno. Un auténtico genocidio. Sin embargo, lo que más llama la atención de esta historia es el papel del primer mundo. Después de abonar el terreno al genocidio, occidente mostró una vez más su incompetencia. La matanza apenas contó con la repercusión internacional y la ONU se lavó las manos pese a su capacidad de parar el conflicto. Cuando las Naciones Unidas decidieron actuar, Estados Unidos obstaculizó y paralizó cualquier intervención, mientras que Francia se mostró favorable a los genocidas. Algo grotesco. Finalmente, el movimiento de tutsis exiliados derrocó al Gobierno y los genocidas comenzaron una larga marcha del país en la que arrastraron a muchos hutus que no querían dejar Ruanda. Entonces se vivió otra lamentable situación. Los campos de refugiados estuvieron controlados por los miembros del antiguo gobierno que asesinaban a todo el que intentaba volver a Ruanda, amparados y consentidos una vez más por occidente, en este caso, por las organizaciones humanitarias que consistieron esta situación. Incluso se llegó a crear una corriente internacional de apoyo al Poder Hutu, que meses antes había dirigido el genocidio. Es una historia triste y muy desconocida. Una vez más, una muestra de lo que nos interesa y no nos interesa en occidente, del silencio de los medios y de la historia sobre un lamentable suceso que, de haber ocurrido en Estados Unidos o Francia, todo hubiese sucedido de manera muy distinta. El mejor ejemplo me lo dio el otro día un capítulo de "Weeds". Un abuelo judío hablaba con su nieto sobre el genocidio.
- El genocidio puede volver a pasar si no estamos alerta. Nunca debe volver a ocurrir.

- Ya ha vuelto a pasar.
- ¿De qué estás hablando?
- Del genocidio. En Ruanda, Camboya, Bosnia…
- No, no. A los judíos. No debe volver a pasarles a los judíos. ¿Qué coño me importa a mi si pasa en esos sitios?

...2012...

Ana García Echevarría
No seremos testigos del fin del mundo. Esto no se nos desintegra el 21 de diciembre de 2012. Sin embargo, es algo que a muchos les cuesta creer. Para esos ‘muchos’, la para justificar lo imposible es buscar explicaciones de todo tipo. El hombre se alimenta de morbo por naturaleza y el Apocalipsis nos pone. Recordemos algo, en el año 2000, para desilusión de muchos, no pasó nada. ¿Por qué nos ha dado ahora por el 2012? Porque ‘dicen’ que los mayas predijeron esa fecha como el fin del mundo. Claro…nadie se lo cree, pero hacemos películas, escribimos libros y hablamos de ello buscando argumentos que le den un mínimo de credibilidad al asunto. La alarma social que nos curramos, incluso, obligó a la NASA a emitir varios comunicados desmintiendo el fin del mundo. De locos. Además de toda nuestra lista de sandeces, que no van a ningún lado, hablamos de ello apoyándonos en presuntos argumentos científicos e históricos. Cuando en 2013 la tierra siga en su sitio diremos que menuda caquita de fin del mundo había vaticinado, decepcionados, una vez más, porque nada ha pasado. Somos tan tontos…los mayas no dijeron que el mundo se fuese a terminar, ni en el 2012 ni nunca. Esta civilización disponía de un formato de calendario dividido en varios ciclos. Da la casualidad, que uno de esos ciclos termina en el 21 de diciembre del 2012. Sí, pero empieza otro, así como antes del actual, han existido más. Se termina el calendario, pero vuelve a comenzar. Con lo cual, estamos poniendo en ‘boca’ de los mayas algo que nunca se aventuraron a profetizar. Todo lo contrario, pues afirman que después del 2012, otro ciclo seguirá. Grandes expertos en matemáticas y astronomía, los mayas nos dejaron uno de los calendarios más perfectos de la historia. Nosotros, hombres del siglo XXI, se lo agradecemos reinventándolo. Si para forrarnos llenando salas de cine y vendiendo libros hay que decir que esto se acaba, se hace. Y los mayas, que protesten.

La impureza del entrenador

NATXO UGARTE BARAKALDO

En cada evento deportivo, mucha importancia se da a la nacionalidad de los deportistas. La polémica cubre en cada Olimpiada o campeonato futbolístico a todos aquellos con pasaportes de doble procedencia. Basta con que un futbolista nacido en Brasil, se nacionalice Español para que se monte el quilombo del año por saber con que selección debe o no participar. La historia está repleta de deportistas que han sufrido grandes castigos por esta razón.

Di Stéfano pasó de héroe a villano en Argentina por defender los colores de la selección Española a partir de su paso por el Real Madrid. La saltadora de longitud Niurka Montalvo, fue vetada en Sidney 2000 por la Federación Cubana de Atletismo como represalia por decidir defender la bandera de España. Más reciente es el caso del futbolista culé Bojan Krkic quien pese a su nacimiento en Lérida, la procedencia de su padre le otorgaba la nacionalidad serbia y stuvo a punto de costarle un Mundial en las categorías inferiores. Sin embargo uno de los casos más dramáticos fue el de Matthias Sindelar, el Austriaco de Papel, quien a su negativa de competir para la selección alemana después de que ésta ocupara Austria en la Segunda Guerra Mundial, le sobrevino una trágica muerte en extrañas condiciones. Más tarde se supo que el régimen Nazi acabó con él y su mujer en 1939. Sin embargo, en medio de esta hoguera por la defensa nacional, hay unos protagonistas principales que se salvan de la quema. Y no sólo eso, sino que saltan las llamas cuantas veces quieren: los entrenadoes.

Los entrenadores forman parte directa del éxito de un deportista o un equipo. Pese a esto, la normativa de nacionalidad que debe cumplirse con sus pupilos, para ellos no existe. De las 32 selecciones que participan en el Mundial de Sudáfrica, sólo 19 tienen entrenadores nativos. Curiosamente, seis de ellas son las que aún hoy siguen con opciones de llevarse el título, por lo que parece que para el exito, es necesaria como si una fé de sangre se tratase, la pureza nacional del entrenador.

miércoles, 30 de junio de 2010

La tecnología en el fútbol no es un avance

NATXO UGARTE BARAKALDO

A raíz de los fallos arbitrales en el presente Mundial de fútbol, mucho se está hablando de incluir tecnologías para resolver acertadamente las jugadas dudosas. Los métodos son incontables: GPS, radar, satélite, láser, videorrepeticiones, etecé! Demasiadas chorradas diría yo. La grandeza del fútbol no sólo se nutre de los fallos y aciertos de jugadores o entrenadores, sino también de las pifias arbitrales. Los errores arbitrales hacen aleatorio el resultado de cualquier partido. Elevan a la exponencia más polisémica aquella reflexión de 'fútbol is fútbol' que bien asintió el cosaco Vujadin Boskov.

Puede que este punto de vista no comulgue mucho con el futbolista, entrenador o aficionado, pero al periodista le sirve de filón para destilar líneas y líneas el día siguiente en su artículo (y lo digo como futbolista, entrenador, aficionado y sobre todo, como periodista). Pese a que la falta de tecnología arbitral haya echado a España de tres mundiales (en Mexico'86 con el gol de Michel; en USA'94 con el codazo de Tassoti a Luis Enrique, y en Corea y Japón'02 con los garrafales fallos de Al Ghandur), sin ellos nos quedaríamos sin qué hablar.

Rearbitrar un fallo arbitral, podría equipararse a repetir el fallo de un jugador hasta que marque gol. ¿Que un delantero s resbala en un panalti? No pasa nada, se analiza el tiro en el videomarcador, y se repite. ¿Que un defensa se tropieza en el despeje? No cunda el pánico. Videomarcador y esta vez patadón a la grada. Puede que yo tan sólo sea un romántico, pero por culpa por la tecnología arbitral, el quinto mágico del fútbol, Zinedine Zidane, no habría abandonado los terrenos de juego por la puerta de atrás, ya que su expulsion de la final del pasado Mundial fue rearbitrada por el cuarto trencilla gracias a la video repetición. Otro ejemplo es el gol no adjudicado a Lampard del otro día. La falta de recursos tecnológicos permitió a Alemania cobrarse la revancha histórica del no-gol de Hurst que dio el Mundial de 1966 a Inglaterra. El fútbol es perfectamente imperfecto, y como tal, así debe comportarse. Con todas sus consecuencias.

::VIDEO:: Gol de Lampard a Alemania (2010) y no-gol de Hurst a Alemania (1966)

domingo, 27 de junio de 2010

...realidades...

Ana García Echevarría

Hace unos días me di cuenta de que últimamente dedico las entradas del blog al mundo del desvarío personal. Pero es que es simple, sirve para evadirse, para tratar temas tormenta, para buscar polémicas privadas. ­Es lo que es y, a muchos, nos va la vida en ello. Es un mero entretenimiento. Y es que sumergiéndome, solo intento alejarme de la realidad social y política que me envuelve.
Ver un telediario se convierte en un ejercicio de masoquismo. Violencia, corrupción, pobreza, intolerancia… todo son malas noticias. Una ya se cansa de Gürtel, de que la prensa rosa sea premiada y reconocida, de que la derecha europea le siga riendo las gracias a Berlusconi, de que las farmacéuticas, apoyadas por la alta política, se hicieran de oro vendiéndonos la moto con la Gripe A, de que se ponga el grito en el cielo al intentar subir los impuestos a Cristiano Ronaldo y compañía, de que el mundo siga dando la espalda al pueblo saharaui…
Son muchos temas los que me han rondado la cabeza en el último año. Pero era más trivial hablar de mis cosas. Sin embargo, hoy es un buen momento para reflexionar. Allá por noviembre, casi aún en principios de curso, se celebró en Roma la ‘Cumbre del Hambre’. Una oportunidad para, simplemente, dar la cara, dejarse ver ante el mundo e intentar aparentar que se está intentando hacer algo.
Pero no. Los grandes dirigentes mundiales debieron pensar que eso no iva con ellos. Ninguno ha acudido a la Cumbre. Lo recuerdo entre los comentarios de las cañas de jueves. Le dieron la espalda a la realidad mundial, a mil millones de personas que sufren hambre en nuestro planeta, a una situación que hace que todos nuestros problemas parezcan de chiste. Ni siquiera se preocuparon en ponerse para la foto.
Los grandes se desentienden de un mundo que ellos han creado. Intervienen en guerras por petróleo, imponiendo gobiernos corruptos a su servicio, firmando acuerdos de cara a la galería o dictando aquí y allá que es lo que se debe y lo que no se debe hacer. Los intentos por reducir las desigualdades, por hacer un mundo mejor, no tienen cabida.
Para lo bueno y para lo malo, todo ha sido modelado por las grandes potencias. Unas potencias que volvieron a ocultarse ante aquello que habían contribuido a crear. Mientras, seguirán muriendo millones de personas por hambre en la tierra, y se lavarán sus conciencias con las ayudas puntuales que se destinan a labores humanitarias. Parches y más parches, sin un proyecto estructural y a largo plazo que ayude al crecimiento de los países más pobres. Interesan más calladitos, dependientes. Y nosotros, de crisis.

De limpio

Mª Jesús Serrano

La queja de hoy va dirigida a los nuevos contenedores de basura que ha instalado el Ayuntamiento de Bilbao. Su gran tamaño permite albergar mayor cantidad de residuos, evitando con ello que muchos ciudadanos decidan depositar éstos en el exterior del contenedor, pero trae añadido unas dificultades de uso debido a sus dimensiones.
Es difícil accionar la barra metálica que hace de palanca, ya que el peso de la tapadera requiere mayor esfuerzo para abrirla, por lo sería necesario realizar un salto a cuerpo completo para conseguir la presión adecuada que permita elevarla, al tiempo que ésta parece darte en la cara.
Por otro lado, tampoco es raro en los días de lluvia que la presión ejercida para abrir el cubo proyecte el agua que los baña, así como su altura invita a encestar la basura más que a depositarla.

...balonazos...


Ana García Echevarría
No hará mucho que un amigo me comentó, entre café y cigarrillo, que se había puesto de moda aquello de “si algo no me gusta, monto un grupo en Facebook”. Su queja no carecía de argumentos, tampoco de razón, pues bien parece que con sumarnos a una movilización mundial podremos llegar a cambiar el mundo. Sin embargo, mejor hacer eso que nada. Algunos temas han conseguido llegar a la sociedad, ser conocidos o denunciados. Tenemos el grupo “yo también creo que las palomas traman algo”, pero también los hay que merecen la pena. Hace unos meses fundaron una de estas iniciativas a tener en cuenta bajo el titulillo “Queremos una prensa deportiva inteligente”. Todo apunta al miedo colectivo viendo que, de un tiempo a esta parte, los diarios deportivos están tomando un rumbo bastante peligroso. Rozan el amarillismo más extremista. Siempre tiró cada uno por su lado, pero nunca con tanto énfasis por despreciar al contrincante. Asusta. Ya no interesa el fútbol y los otros deportes nunca han importado demasiado. La competición parece una escusa, sólo importa el circo que se mueve alrededor de unos colores. Los periódicos llegan a ser medios oficiales, resultando imposible encontrar simples críticas a Florentino o a Laporta en cada uno de los diarios que ‘manejan’. Por eso debería ser obligatoria una prensa deportiva que dejase de lado posiciones tan partidistas y fanáticas. La opinión y la crítica siempre son necesarias, pero sin contaminación ni intereses ocultos. Una prensa de calidad. Al menos, como pide el grupo de Facebook, una prensa que “no nos tome por idiotas”. En nuestros medios existen firmas más que consagradas que demuestran que el deporte y la buena información no tienen por qué estar reñidos. Pero la realidad es otra. El futuro de un periódico ‘inteligente’ sería muy complicado. Y es que la gran mayoría de consumidores de prensa deportiva demandan la información que los diarios ofrecen. Los lectores de Marca cada día son más, pese a la deriva radical que está tomando el periódico. Los otros diarios siempre han sido así. España está llena de ultras en todos los ámbitos. La política y el deporte los más claros ejemplos. Y por desgracia, ellos parecen ser mayoría.

...Volver...

Ana García Echevarría
Echar la vista atrás, cerrar los ojos y volver a dónde un día te llevaron de la mano. Mis vacaciones en familia fueron siempre del norte. Aquel pueblo pesquero olía diferente. Nuestros días de costa y calabobos tenían un algo que aún soy capaz de notar. He guardado muchos detalles de sus rincones y mantenido la promesa de volver. Hoy no mido lo que medía entonces. Entonces, mi cuerpo entraba en los cachivaches del tiovivo que han sustituido por una explanada para aparcamientos. La barandilla barroca del paseo había desaparecido. Ahora es una moderna estructura metalizada, de un material muy similar al de los bancos de la plaza central, antes de madera y considerablemente más acogedores. La taberna del pescador tenía una piscina de cigalas sin fondo que hoy me llegaba a la altura de la rodilla. En aquella villa marinera me compraron mi primer bañador, en una mercería que vendía ropa interior para mujercitas. La tienda había cerrado para dejarle la parcela a una sucursal bancaría de corte futurista. Toribio manejaba el cotarro del hostal de carretera, su mujer mandaba en las cocina, los hijos del matrimonio atendían a la clientela y sus nietas me llevaban después de cenar a jugar con sus trastos. Los veteranos sólo se pasan por el negocio familiar de visita porque toda responsabilidad laboral está ya en la segunda generación. Una de las nietas, que trabaja en un gabinete de abogados en Barcelona, había vuelto para la boda de su mejor amiga. ¿Cuánto queda de aquel esperado lugar? Posiblemente la esencia y el recuerdo. Todo cambia en evolución, pero sigo enamorada de la bohemia del antaño. Hay cambios por naturaleza evitables, pero los hay de error prescindible.

jueves, 24 de junio de 2010

El cántaro de Italia se ha roto de tanto ir a la fuente


NATXO UGARTE BARAKALDO

"Ufff..." Así, aliviados, al unísono resoplamos todos cuantos ocupábamos el bar de Julio en el instante en el que Howard Webb pitó el final del partido. Italia había caído 2-3 contra Eslovaquia y estaba fuera del Mundial en la fase de grupos. Algunos agoreros y diezmados de espíritu (entre los que se incluye un servidor) pensábamos que de nuevo, la Azzurra lograría clasificarse del mismo modo que me estoy sacando yo la carrera de periodismo: apelando a la ley del mínimo esfuerzo. Pero no. Esta vez no. Ufff... (otra vez).

Aún no lo sabemos, pero estamos ante el final de una era. Se ha roto un maleficio (un bueneficio si es usted italiano). Y me explico. Italia, es la única selección capaz de salir campeona de un Mundial ganando sólo cuatro partidos de siete disputados. La única capaz de clasificarse para la fase final de la Copa del Mundo sin ganar ni un sólo partido de la fase previa. La única capaz de marcar un gol en el minuto 1, y aguantar con ese resultado sin tener la posesión del balón. La única capaz de desmontar la teoría aquella del malogrado juanito que decía: "90 minuti son molto longo". Pero es que ese es su estilo de juego. De hecho, ese modo de jugar, es conocido por un nombre italiano, il Catenaccio. Y eso le ha valido a la tetracampeona del Mundo para ser eso, tetracampeona del Mundo. Sin embargo esta vez no tocaba.

Italia ha caído del fino hilo por el que acostumbraba a hacer piruetas con los ojos cerrados. Y eso que en el último minuto del tiempo añadido, allá por el 96, ha podido llegar el gol de la clasificación en una clarísima ocasión, pero no. No era el día, algo ha cambiado. Italia ya no será campeona, y es que, tanto va el cántaro a la fuente, que al final termina rompiéndose. O como diría Juanito: "Tanti arriva il cantaro a la fontana qui finaliza quebrando".

miércoles, 23 de junio de 2010

Correr el velo

María Jesús Serrano Narváez


Cuando el escenario político español está que trilla, no hay mejor manera de distraer a la opinión pública que suscitando el debate por aspectos bien alejados de la realidad y sus problemas, como son en estos momentos la crisis y la reforma laboral, sacando de la noche a la mañana a colación burka sí, burka no, con la propuesta de una legislación a nivel estatal y la correspondiente trifulca entre los líderes de los partidos políticos.
Hoy me despierto y me encuentro a las diversas secretarias de los grupos políticos argumentar porqué el burka no, señoras que quizás desconocen, como la mayoría de los presentes occidentales, no ya sólo las leyes coránicas y la cultura islámica, sino la propia opinión de aquellas mujeres a las que se han empecinado en liberar. Palabras como prohibición o erradicación de prendas que atentan contra la dignidad de las mujeres, no cesan de aflorar en el espectro mediático y en el discurso político de estos días. 
Hoy en día, la sociedad está plagada de costumbres y prácticas que atentan contra la dignidad y la igualdad de las mujeres, como la percepción de un salario inferior al del hombre, la servidumbre doméstica o la asunción de roles pasivos que el entorno nos impone. Pero claro, el burka o el hiyab hacen más daño que todo eso, la carga sociocultural que cae como una losa sobre todas las mujeres; por lo que es necesaria su regulación en el congreso -en vez de hacer que se cumpla realmente la Ley de igualdad que el mismo aprobó-, y hacer que muchas mujeres musulmanas se queden en casa.




lunes, 21 de junio de 2010

Sherpa, el héroe olvidado de la montaña

NATXO UGARTE BARAKALDO

No figuran en los libros, sus nombres son más difíciles de pronunciar y no copan las portadas de los periódicos ni acuden a las televisiones contando sus aventuras. Son eslabones olvidados de la historia del montañismo y poco se conoce de ellos, sin embargo, esa historia no habría podido escribirse sin ellos: los sherpas.

La palabra sherpa es un gentilicio que signfica 'hombre del Este'. No obstante, su utilización se ha relacionado siempre con un fin casi despectivo que hace referencia a la profesión de guía y porteador del hombre blanco. Los sherpas son pobladores del Himalaya, y como tales, son conocedores de la geografía del lugar y están adecuados al extremo clima que allí se da. Pero eso es todo. Andan, respiran, sufren y mueren igual que nosotros. Sin embargo, por lo común, la idiosincrasia occidental no lo cree así, ya que nuestra cultura siempre ha tendido a infravalorar su labor.

Mientras que en el Primer Mundo alabamos y admiramos a quien corona las grandes montañas del Himalaya por hobby, en los suburbios del mundo subdesarrllado habitan personas desconocidas que han logrado grandes hitos en la historia del alpinismo, y no por diversión, sino normalmente por necesidad, por lograr dinero con el que dar de comer a sus familias. Pero nadie se acuerda de ellos. Nombres como Tenzing Norgay (el primer hombre que subió al Everest junto con Edmund Hillary), Temba Tsheri (coronó el Everest con 16 años), Pemba Dorjie (record de ascensión al Everest en 12 horas, 45 minutos) o Appa Sherpa (holló la cima del Everest 19 veces), forman parte de la ignorancia de un mundo donde no importan los hechos, sino la condición social de quien lo logra.



www.Tu.tv

La bolsa

María Jesús Serrano

Esta queja va dirigida a una gran superficie de procedencia francesa, cuyo nombre empieza por -c y termina en -r, y a su último invento de sacar dinero a los consumidores, la campaña medioambiental donde la única información que se da para sensibilizar a la población es el precio de la bolsa de plástico, esa que antes iba incluida con la compra, y folletos informativos con la fecha de retirada de las bolsas gratuitas.
El mes de Diciembre de 2009 fué el momento de poner en práctica dicho acometido ecológico, y el mes de Mayo la fecha de su paliamiento. Las quejas de la clientela han hecho declinar esta iniciativa que poco de campaña sensibilizadora ha tenido.
El cobro de las bolsas biodegradables, tanto que se friccionan con el lanzamiento del yogur;  cuyo precio ha ido descendioendo hasta su absolución en muchos establecimientos, sumado a la variada oferta de packs de bolsas no tan biodegradables como las que cobran para trasladar la compra acasa, dejan en evidencia la última estrategia de mercado ideada por la compañía.

...lo que fuimos...

Ana García Echevarría

En ella veo toda mi vida y parte de la suya. Su mirada es la suma de todos nuestros recuerdos, los intermitentes que le quedan  y los que guardo yo por ella. La que fue cintura de talla pequeña se dejó moldear por el paso del tiempo al antojo de lo que viniera, sin lamentarse por ello. Fueron las arrugas de la frente las que se encargaron de recordárselo conforme aparecían. Pero la memoria no exterioriza el deterioro sobre la mesa. Juega al despiste con su edad y viene como se va. Sonríe cuando no sabe qué decir y se da la vuelta. Son ya demasiadas preguntas sin respuesta. Deja los lamentos para cuando se acuerda, llora sola si me despista y aprende a vivir todas las mañanas. Está educando a sus recuerdos para mantenerlos al calor  y a mí, a mi no ha dejado de quererme. Fue madre de mi padre aquel día que hoy no cuadra en sus pasados, sin número, sin mes. Aurora es aurora cada día, amanece porque teme los ocasos y escribe notas en una libreta tan extraña como de toda la vida. Yo tengo una igual, me la regaló ella hace cuatro años, pero lo sabrá solo si se lo cuento.  Sigue estando enamorada del hombre que se nos fue, mira su fotografía por las noches para que no se le marche más lejos. Entonces sí, entonces vuelve a ella y se recuerda como ayer. No puedo quejarme de aquello que nos traiga esta vida, porque hemos tenido el gusto de probarla. Aunque me sepa tan dulce como salada. Estamos aquí. Para ser y para tener que reescribir nuestra vida si así nos tocara. Porque, ¿Qué sería la vida ausente del recuerdo?

domingo, 20 de junio de 2010

Mª Jesús Serrano

 Hoy me quejo de Bizkaibus, seguramente el servicio de transporte público más costoso del Estado.
Varios son los motivos o factores que invitan a quejarse de esta compañía, y es que no solo el coste en moneda, sino el tiempo, son elementos que juegan un papel importante a la hora de prestar este tipo de servicios.
 Para empezar, la inexistencia de un bono especial para universitarios es algo llamativo, ya que todo servicio público que se precie tiene tarifas especiales para colectivos como estudiantes, ancianos..., más teniendo en cuenta las características de desplazamiento que presenta el País Vasco, donde acuden diariamente a Leioa alumnos de todos los muncipios de Bizkaia y otras provincias, lo que hace aún más incomprensible la ausencia de este tipo de tarifas.
Por otro lado, la cantidad de vehículos puestos a disposición es limitado, teniendo en cuenta que el campus se encuentra en un núcleo poblacional donde no residen la mayoría de alumnos que acudimos a la facultad a diario. Las líneas son insuficientes, los recorridos largos, con lo que el trayecto diario de ida y vuelta se convierte en una pérdida sustancial de tiempo en detrimento del alumnado y en beneficio de la empresa. Por último, también es criticable el espacio reducido de los autobuses y su mantenimiento, ya que no es inusual en días de aguacero recibir en la mollera alguna que otra gota.

viernes, 18 de junio de 2010

El honor negado a George Mallory

NATXO UGARTE BARAKALDO
"¿Por qué escalar el Everest? Porque está ahí",
George Mallory

Mallory at Cambridge.

El 29 de mayo de 1953 es la fecha marcada en el almanaque de cualquier alpinista como el día en el que el punto más alto de la Tierra se situó bajo los pies de un ser humano por primera vez. El día en el que el diamante embruto del Himalaya fue pulido por la grandeza del hombre. El honor y la gloria de aquella proeza fueron para Edmund Hillary y su incansable sherpa Tenzing Norgay. La leyenda... no. La leyenda quedó reservada para dos hombres cuyo recuerdo tambalea la verdad aceptada: George Mallory y Andrew Irvine.

Andrew Irvine y George Mallory. Everest, 6 de junio de 1924

Han pasado casi noventa años desde que estos dos británicos desaparecieran en las cercanías de la cumbre del Everest. Y es aún un enigma si alcanzaron o no la cumbre. Las investigaciones para esclarecer el misterio se han centrado en descubrir si fallecieron ascendiendo -antes de llegar a la cima- o si perecieron en el descenso -después de hollar el Techo del Mundo-. Es probable que jamás se averigüe, pero también es posible que toda esta discusión esté más cerca de ser solucionada de lo que muchos piensan.

La última gran conquista
En los años 20, el Himalaya era conocido como El Tercer Polo. Se había cerrado ya la época de los grandes descubrimientos, y la cordillera nepalí era el último gran tesoro para el insaciable deseo de conquista del hombre. George Mallory, sacudido por esta fiebre de conquista, abandonó su profesión de maestro para formar parte de las primeras expediciones a la zona. Todas las tentativas fueron llevadas a cabo por expediciones británicas. En aquel tiempo el Reino Unido contaba con algunos de los mejores montañeros del mundo y Mallory era el más sobresaliente.

George Mallory (right) and Siegfried Herford at Penny Pass, December 1913.
Mallory (dcha) junto a Siegfried Herford en el Paso Penny, Gales. Diciembre 1913.

Mallory fue un joven inglés que comenzó ascendiendo picos menores de los Alpes y el Himalaya para obtener experiencia acerca de la geografía y de la región. Pero no fue hasta 1924, a sus 37 años de edad, cuando inició la mayor aventura de su vida. Sus ansias de superación, su carácter indómito y la fortaleza que mostraba en las condiciones más extremas lo habían convertido en un héroe nacional. Su amigo el coronel Edward Norton aseguraba que Mallory era el prototipo de montañero.




Se caracterizaba por ser ligero, ágil y activo, dotado de un paso excepcional ascendiendo y descendiendo y con insuperables dotes de equilibrio y habilidad en roca, nieve y hielo”,
Edward Norton


Con tales aptitudes resultaba imposible que su nombre no figurase dentro de la lista de la expedición británica organizada en 1924 para asaltar definitivamente la cumbre del Everest. El primer intento había sido en 1921. En él se descubrió el camino hacia la montaña a través de un misterioso y desconocido valle del Tíbet que ascendía hasta los 7.000 metros de altura. La siguiente expedición se realizó en 1922. En aquella ocasión los integrantes se retiraron después de que una avalancha de hielo y nieve sepultara a siete de los sherpas contratados.

Mallory había conseguido en 1922 llegar a los 8.330 metros de los 8.850 con los que cuenta la montaña, una altitud que no había alcanzado nadie antes. Esto fue lo que hizo creer que la expedición de 1924 sería la definitiva (foto). Además era su última oportunidad. Mallory había prometido que ésta sería su última tentativa al Everest, consiguiese hacer cima o no, ya que su edad no le permitiría abordar otro intento con éxito. Tras unas semanas de aclimatación, los montañeros y los sherpas iniciaron los primeros ascensos. Pero no fue hasta el 6 de junio cuando prepararon los equipos para el asalto final.


Expedición al Everest, 1924.
Arriba, de izquierda a derecha: Andrew Irvine, George Mallory, Edward Norton, Noel Odell y John Macdonald.
Abajo: Howard Somervell, Geoffrey Bruce, Edward Shebbeare y Bentley Beetham.
(Foto: 5 de junio, Campo Base)

Inicio del ascenso
Mallory, apodado "Caballero Galahad" por ser un romántico acérrimo del alpinismo, consideraba poco deportivo coronar cumbres ayudado con bombonas de oxígeno. Sin embargo, vistas las dificultades de lograr su objetivo sin ellas, su equipo le obligó llevarlas consigo.

Última foto.
Ésta es la última foto existente de Andrew Irvine y George Mallory con vida.
Fue tomada en el Campo Base, al amanecer del 6 de junio de 1924.

El 6 de junio, al amanecer y acompañado por un joven técnico en oxígeno, Andrew Irvine, de tan sólo 22 años, Mallory inició la ascensión al Everest desde el Campo Base por su cara norte con la intención de hacer cima tres días después. Durante la subida alcanzaron a Howard Somervell, un compañero de la expedición que se estaba quedando sin fuerzas y que sufría congelaciones. Somervell era el encargado de abrirles el camino, y ante la llegada de Irvine y Mallory decidió desistir en su intento de hollar la cima con ellos. No obstante, antes de darse media vuelta, entregó a Mallory una cámara Kodak de fotos para retratar la instantánea en caso de alcanzar la cumbre.

En el Campo Base, Noel Odell (foto), geólogo y documentalista gráfico de la expedición, seguía por el telescopio los pasos de sus compañeros hacia la cumbre. Así, el 8 de junio, hacia la hora del mediodía, descubrió una 'fascinante visión' que describía así:


"De entre las nubes se abri´un claro. Entonces toda la arista somital y la cumbre del Everest se hallaban despejadas. Mis ojos quedaron fijos en el pequeño punto negro que se recortaba en una cresta de nieve situada debajo de un resalte rocoso de la arista; el punto negro se movió. Entonces apareció otro punto negro que se desplazó por la nieve hasta reunirse en la cresta con el primero. Este se aproximó entonces al gran escalón rocoso y al poco apareció en lo alto; el segundo le imitó. Entonces, toda aquella fascinante visión se desvaneció, una vez más envuelta en nubes".
Noel Odell.

Aquella fue la última vez que se vio a Mallory e Irvine con vida. Ya nunca más se volvió a saber de ellos. Tan sólo les faltaban 150 metros para alcanzar la cumbre y con esa reducida distancia, pese al mal tiempo, ningún obstáculo les habría impedido avanzar hasta ella, en parte porque, como dijo un miembro otra expedición y amigo de Mallory llamado Geoffrey W. Young, “Mallory era Mallory”.
Después de conocer a Mallory, puedo afirmar que si para la mayoría de alpinistas es difícil retroceder cuando lo más duro está superado, para él habría sido simplemente imposible. Mi hipótesis es que murieron en el descenso, como sucede en la mayoría de casos, y que la montaña fue coronada antes por la sencilla razón de que Mallory era Mallory”,
Geoffrey W. Young.


No obstante, su fin no fue más que el comienzo de la leyenda. ¿Llegaron a pisar la cima?. Esta incertidumbre continúa hoy en día y es uno de los misterios mejor guardados de la humanidad.

Pruebas de la hazaña
En 1933 los montañeros Percy Wyn-Harris y Wager Watkins, en una expedición de reconocimiento del Everest,  descubrieron el piolet de Irvine (foto) a 8.400 metros de altitud, bajo el primer escalón, lo que para ellos indicaba el punto en el que el escalador había caído, “porque es imposible que un montañero lo abandone deliberadamente”.

En 1975, el escalador chino Wang Hongbao que se encontraba en pleno ascenso, informó al campo base estar junto al cuerpo de un escalador inglés cerca de la cima. Al tocarlo, parte de la ropa se desintegró en sus manos, e indicó que el cuerpo debía llevar allí décadas. Desgraciadamente el alpinista chino le sorprendió una avalancha y falleció al día siguiente descendiendo, sin que se llegara a precisar el lugar en el que vio dicho cuerpo. Todo el mundo aceptó que aquellos eran los restos de Andrew Irvine, quien hoy por hoy, aún sigue desaparecido.

Asimismo, en 1991 se localizaron las botellas de oxígeno empleadas por los dos montañeros británicos en 1924. Se hallaban ocultas en un recoveco rocoso. Todo indicaba que algo anormal les había sucedido. Se llegaron a dos conclusiones: la primera es que ambos compañeros decidieron prescindir de ellas bien porque les faltaban muy pocos metros para alcanzar la cumbre. La segunda asegura que las abandonaron a la bajada porque no las necesitaban durante el descenso. Ésta segunda opción es la más probable, ya que Irvine necesitaba oxígeno para escalar debido a la faringitis que padecía en aquel momento. Tampoco Mallory se encontraba en condiciones de respirar el aire frío ya que estaba aquejado de terribles accesos de tos.

Hallazgo del cuerpo de Mallory
El paso del tiempo sumió en el olvido la muerte de Mallory hasta que en 1999 un equipo de la BBC decidió desplazarse hasta el Everest para intentar localizar el cuerpo del montañero y averiguar si el fallecimiento le sobrevino durante el ascenso o durante el descenso de la cumbre. ¿Cómo podrían saberlo? Muy fácil: a través del análisis del cuerpo y de las posibles heridas que presentara. Los miembros de la BBC siguieron las huellas de las diversas expediciones que a lo largo del tiempo habían ido encontrando objetos pertenecientes a Irvine y a Mallory.

Con estos precedentes, los periodistas buscaron en la zona sin éxito hasta que el 1 de mayo, durante un reconocimiento rutinario, Conrad Anker se percató de que de una mancha blanca sobresalía “un pie descalzo, con el talón hacia arriba y los dedos apuntando hacia abajo” (foto 2). ¡Era el cadáver de George Mallory! (foto 1). Rápidamente el cuerpo fue sacado de la nieve junto con todas sus pertenencias y hoy, por fin, se conocen los datos que recomponen, con mayor o menor fiabilidad, lo que pudo suceder realmente en aquella trágica jornada de 1924.

Cadáver de George Mallory.
Fue encontrado el 1 de mayo de 1999, después de 75 años en la montaña.
El cuerpo aún permanece allí, intacto gracias a las bajas temperaturas. Incluso conserva el cabello.

Sus piernas.
Las piernas de Mallory demuestran que sufrió una dura caída. 
Se ven destrozados, sobre todo la tibia y el peroné derechos, que están partidos.

El descubrimiento del cuerpo de Mallory ha dado lugar a análisis que han derivado en sorprendentes conclusiones. El cadáver de Mallory fue encontrado boca abajo, con los brazos estirados y las manos abiertas y sin guantes. Una posición extraña, ya que lo normal sería haberlo hallado retorcido y acurrucado, como suele ser habitual en los accidentados por caídas. Parecía como si Mallory se hubiese derrumbado en la nieve mientras caminaba y no hubiera sido capaz de volver a levantarse.

Alrededor de la cintura y en bandolera llevaba atada una cuerda que estaba partida, lo que indica que Mallory cayó desde una altura considerable. Tal vez Irvine intentó detener la caída de su compañero con la soga, que al recibir la sacudida, se partió, frenando, en parte, el descenso brusco de Mallory, que podría haber sobrevivido durante unas horas a los golpes. Sus heridas demostraban que había sufrido una fuerte caída. El hombro estaba dislocado y la tibia y el peroné derechos, rotos. Asimismo, presentaba una incisión profunda en la frente, una costilla rota y moratones a lo largo del tronco.

Pese a las heridas antes reseñadas, ninguna de ellas sugiere una caída desde gran altura (cientos de metros), lo que apunta que la muerte seguramente se produjo durante el descenso. Ello se explica porque los alpinistas siempre tienen más cuidado al descender que durante la subida y por ello escogen caminos más largos pero más seguros.

Asimismo, en el bolsillo del cadáver de Mallory estaban sus gafas de sol (foto), lo cual indica que la muerte le sobrevino de noche. Como partieron al amanecer, tuvieron todo el día para alcanzar la cumbre y al llegar la oscuridad y no llevar linterna prefirieron dormir en el campamento base a hacerlo en cualquier grieta al resguardo del viento.

Peor suerte debió de correr Irvine. Su cuerpo permanece todavía bajo las nieves del Everest. Ahora la pregunta es: ¿el accidente se produjo durante el ascenso o durante el descenso de la cumbre? Esta cuestión también ha podido ser contestada. Las pruebas indican que lo más probable es que Irvine y Mallory murieran durante el descenso, arrebatando a Hillary, de este modo, el honor de haber sido la primera persona en coronar el Everest.

Detractores
Como en todo este tipo de historias, existe quien rechaza rotundamente estas teorías. Entre uno de esos detractores se encuentra el mítico Reinhold Messner, quien tras el hallazgo del cadáver de Mallory declaraba:

"El hallazgo de Mallory demuestra lo que siempre pensé: nunca hicieron cima. En 1924 el Everest sólo podía escalarse por el pasillo Norton, donde había fracasado días antes el coronel Edward Norton. Mallory no tomó esa ruta, la única que le habría llevado hasta la cima, sino que cogió otra y llegaron al Segundo Escalón, a 240 metros de la cumbre. Imposible de trepar, al menos hasta 1975, cuando se fijó una escalera de aluminio", Reinhold Messner.

A pesar de ello, el alpinista chino Yin-Hua logró cruzar dicho paso y alcanzó la cima por el Paso Mallory en 1960. Cierto es que para ello tuvo que quitarse los guantes, descalzarse las botas y sacarse los calcetines, lo que le llevó a sufrir las amputaciones de los dedos del pie. Sin embargo se trataba de un escalador poco experimentado, y demostró sufactibilidad. También consiguió coronar el Everest cruzando el Segundo Escalón (foto) la alpinista británica Alison Hargreaves en 1995, y lo hizo en solitario.


Entonces, con estos precedentes, ¿por qué no pudo haberlo hecho cuatro décadas antes Mallory, mucho más experimentado, motivado e ilusionado? Tanto la alpinista británica como el chino afirman que existen las suficientes grietas, repisas y fisuras como para poder ascender con relativa seguridad. Contra Mallory pesa el rudimentario vestuario que se utilizaba en aquella época: botas, guantes, piolets, y el gran peso que acarreaban (foto)

Vestimenta de 1924.
Ésta es una replica fidedigna del vestuario y equipamento que se utilizaba en 1924.

Pese a ello, el misterio sigue en el aire, y en caso de resolverse algún día en favor de George Mallory, la humanidad y la historia deberá rendir pleitesía al hombre al que se le ha negado el honor de ser el primero en situarse en el punto más alto de la Tierra.

"A la pregunta de cuál es la utilidad de escalar el pico más alto del mundo, debo decirles que ninguna. No se persigue unfin científico; simplemente la gratificación de un impulso, el deseo indómito de descubrir lo inexplorado que late en el corazón del hombre. Conquistados los polos, la poderosa cumbre del Everest permanece ante los ojos del explorador como la única gran conquista posible",
George Mallory.

Yo personalmente me quedo con las palabras de Chris Bonington:
"Sí, me encantaría que lo hubieran conseguido, aunque nunca lo podamos saber".
María Jesús Serrano Narváez

Al límite

Hoy me quejo del tiempo, y es que al parecer esta imagen se repite cada año. Todos cojemos las cámaras y observamos acongojados como la ría de Bilbao topa con los edificios que lindan. A pesar del período estival en el que nos encontramos, el mal tiempo no cesa y las lluvias torrenciales que han caído el miércoles en todo el Cantábrico hacen sospechar que todavía falta un tiempo para tomar el bronceado.
Muchas son las quejas de vecinos y comerciantes de la necesidad de encauzar el río, llamamientos de alarma de los medios de comunicación de cómo las olas del Nervión bañan el Arriaga y las entidades públicas advirtiendo de los posibles destrozos en coches, garajes o zonas bajas como el Casco Viejo. Tras varias horas de espectación todo vuelve a la normalidad, y vemos imágenes de como la señora vuelve a sacar a pasear a su perro en las laderas de la ría, pero es posible que algún día el río se desborde, como ya sucedió varias décadas atrás, por tanto sería buena iniciativa acometer de una vez las obras que impidan que estos pequeños desastres naturales se repitan en nuestras retinas cada año.

miércoles, 16 de junio de 2010

La eterna tortura de Moacyr Barbosa

NATXO UGARTE BARAKALDO

Desde que el fútbol naciera como deporte no se recuerda que una persona pagase un precio tan alto por encajar un gol como el que fue obligado a saldar Moacyr Barbosa.

Moacyr Barbosa fue uno de los mejores porteros de la historia del fútbol. Hoy nadie lo conoce. Pero así fue. Su amplio palmarés le avala. Barbosa era reconocido en los años 40 como el mejor arquero de su tiempo. Defendió prácticamente durante toda su carrera la portería del Vasco de Gama, y aún hoy, es el jugador que más títulos ha conquistado con la ‘cruzmaltinha’. Pero su vida dio un vuelco de 180 grados en el estadio nacional de fútbol “Jornalista Mario Filho”, más conocido como Maracaná, precisamente el mismo que le vio encumbrarse al olimpo del fútbol mundial.

El 16 de julio de 1950, Maracaná albergaba desde las 10 de la mañana 250.000 almas para presenciar el último partido del Mundial Brasil’50. Por aquel entonces, no existía el formato de semifinales y final, sino que los cuatro semifinalistas (Suecia, España, Uruguay y Brasil) se medían en una liguilla a partido único para resolver el vencedor. El azar quiso que el último partido lo disputasen los dos mejores equipos del torneo, y del cual saldría el campeón del Mundo: Uruguay y la anfitriona Brasil.

La Canarinha, había logrado la etiqueta de gran favorito, porque además de ser el anfitrión del torneo, había goleado por 7-1 a Suecia, y 6-1 a España en los dos primeros partidos de la fase final, mientras que Uruguay había cosechado unos discretos resultados al imponerse a los suecos 3-2 y empatar a dos tantos contra los españoles. Por tanto el campeón se determinaría en el último partido entre los dos combinados sudamericanos, ya que España, quien se había clasificado gracias al gol de Zarra (foto), perdió todas sus opciones de hacerse con el título al caer derrotado ante Suecia.



Debido a que Uruguay había logrado 4 de los 6 puntos disputados y Brasil había sumado los 6 al solventar positivamente sus dos encuentros, a los ‘cariocas’ les bastaba un simple empate frente a los ‘charrúas’ para alzarse la Copa Jules Rimet (antiguo nombre de la Copa del Mundo).

A las 15.30 horas dio comienzo el encuentro ante un país enfervorizado que llevaba varios días festejando la más que segura victoria de la ‘canarinha’. Muchos periódicos tenían ya preparadas las portadas del día siguiente y las calles estaban predispuestas y adornadas con carrozas para recibir a los once héroes brasileños. Estaban previstos una serie de eventos (fuegos artificiales, grandes celebraciones, felicitaciones de los altos mandos de la nación...) y además, se iba a conceder un día de fiesta nacional por la consecución del campeonato del mundo.

Brasil vivía en un tremendo éxtasis. Una euforia que estalló por completo cuando a las 16:32, apenas comenzada la segunda mitad, Albino Friaca anotaba el primer gol de la final, poniendo a su selección con más de pie y medio en la cumbre mundial del fútbol. En ese momento el capitán uruguayo Obdulio Varela, apodado ‘El Negro Jefe’ (foto), en un alarde de liderazgo, recogió el balón de las mayas y lo guardó bajo su axila derecha, entre su brazo y su cuerpo, como si quisiera protegerlo del clamor popular, como si intentase tranquilizarlo por la tempestad que se avecinaba, y a paso firme, fue ungiendo de moral y ánimo uno por uno a todos sus compañeros.

Tras la reanudación, el equipo celeste, crecido gracias al aliento de su capitán, se volcó al ataque, y a falta de 23 minutos para el final del encuentro, ‘el Diablo’ Schiaffino, jugador del Peñarol de Montevideo, conjugaba con Alcides Ghiggia por la banda derecha y colaba el balón en la escuadra izquierda del arquero carioca, Moacyr Barbosa (foto).

Todo Maracaná, se sumió en un gran silencio, pero a los pocos segundos siguieron los cánticos y los festejos, porque Brasil, pese a agotar su margen de error seguía siendo campeona del Mundo. No obstante, 13 minutos más tarde, Ghiggia de nuevo, recibió el balón en la banda derecha, junto a la línea de cal y tras recorrer 40 metros sorteando jugadores amarillos, se plantó dentro del área. Barbosa, con la jugada del gol de Schiaffino aún en mente, se apresuró a tapar el más que posible pase de la muerte al nueve carioca, tal y como había sucedido 13 minutos antes. Sin embargo, Ghiggia, prácticamente sin ángulo, ejecutó un milimétrico disparo entre el defensa local Bigode y el poste de Barbosa, sin que este pudiera hacer nada (foto).

Maracaná y todo Brasil enmudecieron y se ahogaron en un silencio temperamental. Un silencio tan profundo que cuando ocurre, los oídos pitan, los latidos del corazón descienden, y una sensación de vértigo recorre el cuerpo. Esta sensación hace que un nudo atasque la garganta e impida que el aire llegue a los pulmones. Entonces el corazón deja de bombear sangre durante unos segundos y comienza a manar chorros de decepción y angustia. Estos segundos se convirtieron en 50 largos años para Moacyr Barbosa.

Barbosa fue el gran infectado. Fue señalado y humillado por todo su país. Brasil nunca le perdonó aquel último gol de la final, algo que le condenó de por vida. La vida de Barbosa se convirtió en un verdadero infierno de la noche a la mañana. Bastaba con que entrara a una panadería, para que todos los clientes huyeran como si hubieran visto a un fantasma. Sobre ésta y otras reacciones, Barbosa aseguraba que si no hubiera aprendido a contenerse cada vez que la gente le despreciaba, "habría terminado en la cárcel o en el cementerio". También recordaba el hecho más triste de su condena futbolística. “Fue una tarde de los años ochenta en un mercado. Me llamó la atención una señora que me señalaba mientras le decía en voz alta a su hijo: 'Mirá, ese es el hombre que hizo llorar a todo Brasil'".

Moacyr Barbosa trabajó durante más de veinte años en el lugar que le sepultó en el mundo futbolísico. Fue empleado en las oficinas de Maracaná, y de premio a su excelente labor y debido a que se acercaba una gran remodelación en el estadio, su jefe le ofreció los dos palos y el travesaño del fatídico arco que le mató en vida. Regalo que el portero no despreció. Convocó a sus amigos, y ante tanta expectativa creada, juntó un bidón de nafta y con un encendedor, prendió fuego a su simbólica “guillotina”. De esa forma el arquero pensó que eliminando a su testigo más cercano, podría exorcizarse del mote de “mufa” que le atribuyeron algunos, pero nada más lejos de la realidad.

En 1993 fue expulsado hostilmente (de manos del entonces segundo entrenador de Mario Zagallo), de una concentración de la selección brasileña, a donde Barbosa había acudido para desear suerte a los jugadores que luego ganarían el Mundial de USA´94. Poco antes de morir dijo desconsolado: “En Brasil, la pena mayor que establece la ley por un matar a alguien es de 30 años de cárcel. Hace casi cincuenta que yo pago por un crimen que no cometí y yo sigo encarcelado”. Otra frase que se le escuchó en sus últimos días fue: “No jugué yo sólo, éramos once”.


Barbosa falleció el 7 de abril del 2000, aislado y pobre. Quien fuera el mejor portero de su tiempo murió sólo. A su entierro asistieron a penas 50 personas, entre familiares y amigos, y no hubo ningún representante del fútbol carioca. Al día siguiente uno de los diarios más importantes de Brasil sintetizó la vida del guardameta en el título: “La Segunda Muerte de Barbosa”.